Las palabras tienen
su propia química,
cuando dos vocablos
son incompatibles
el molesto chirrido
es inevitable,
pero cuando dos fonemas
se amalgaman
la alquimia diamantina
resultante
es melodía de acordes
vocalizados
en la declamación.
Amiga poetisa,
alquimista literaria,
así nacen tus versos;
como canciones
de juglares afinados
por las liras
de Maestros ancestrales,
por Dios enviados
a adornar tu pluma.
Amiga poetisa
profetisa benemérita
gracias te damos
tus lectores por tus versos.
Recibe Beatriz
mis besos infinitos
ya abrazos siderales.