La poetisa está nerviosa,
está nerviosa la poetisa…
¿Qué tendrá su sonrisa
opacada y mortal?
Tiene una inquietud
que le roba salud
tiene una pregunta
que la muestra difunta…
Tiene; amarga, una duda
que la pone agalluda
y requiere su ayuda…
¿A dónde viajaron los recuerdos?
pregunta ansiosa la poetisa;
¿se hundieron en la arena movediza
del sueño que se traga los anhelos?
¡Jamás!,
viajaron a la tierra del misterio
sembrando los vergeles del saber,
timbrando las campanas del querer;
nos vienen de regreso cual puerperio
de risas y placeres a granel.
Borbotan como aguas clandestinas
en sueños que se donan a la aurora,
evocan; las sirenas, sus demoras
en cantos para ninfas querubinas.
Y son las remembranzas las que lloran
y ríen y cantan y complacen
y en todos los suspiros se deshacen
por mitos y leyendas que ya afloran
de tus ojos de centella primordial.
Encanto de poetisa al natural...