Los tiempos cambian,
las tecnologías avanzan,
los errores; pero,
se mantienen constantes…
¿Qué diría un sabio
de la antigüedad
hoy en día?
Diría:
-Denme una palanca
y seré empleado público.
Diría:
-Perro que ladra
asusta bastante.
Diría:
-A mí que no me den,
mejor pónganme donde hay…
Diría:
-Agarra siempre;
aunque sea poquito…