En mí siempre vivirás.
Te miré anoche.
Te tuve en mis brazos.
Besos y besos planté en tus labios, en tus ojos, también en tus manos.
Me dijiste que me amabas.
Pero eso yo ya lo sabía.
Amaste mi cuerpo y mi alma como si fuera la primera vez para los dos.
Qué maravilloso es amarte en mis sueños.
Desperté sin ninguna tristeza.
Porque anoche te amé.
Era real como mi vida contigo.
Aunque tú no estás conmigo en cuerpo, en mi alma y en mis sueños por siempre estarás.