En lontananza veo tu partida, cruel
Se roído el amor, se engangrenó el cariño,
Me despido de los macizos de miel
Envuelto en una sábana de armiño.
Y te vas, se ahogó el amor lleno,
Nuestra ilusión llegó a su apogeo,
Despeña la vida, despeño desde tu seno
Infectándose el combate, creo.
Mientras tu ausencia devasta
Tu retrato cura la herida.
El poeta reprime, la mariposa levanta
Yerto tiempo, profunda mordida.
Mas tu piel vuelta lija
Desvirtúa gesto decoroso
Amartillas mis brazos, fija
Crea estigmas, doloroso.
Mi espalda se llena de palmadas
Tu cuerpo se llena de varias manos
Regresaría a ti si sigues enamorada
Regresaría si jamás nos dejamos.