Entraste a mi vida como un rayo de luz, con un aire encantador. Liberaste a mi corazón de aquella cárcel llamada soledad. Tu amor corrió por mis venas, creí en tu intención, no pensé que fuese un engaño ni una mentira tu amor. Me hiciste creer en tu sonrisa, en tu mirada y tus caricias. Me mentiste, pues decías que me amaba cuando en realidad no sentías nada. Te fuiste sin un adiós... ¡¿Ahora qué hago yo?! Me hiciste cometer un delito pues me enviaste de nuevo a aquella horribe cárcel. Ya han pasado 3 meses, ya salí, pero tengo grillete pues tu recuerdo sigue en mi mente. Mis amigos me dicen que te olvide, que antes de ti no era igual. Antes de ti mi vida no tenía sentido, pues tú me enseñaste a amar. Siento que el amor es igual a un cigarro, que acompaña y da olor al arder. Si se apaga mejor es tirarlo, pues nadie lo puede volver a encender. Este grillete es horrible, tu recuerdo me hiere. Pues mi mente lentamente me susurra "él no te quiere". Miro por la ventana, todo está oscuro sólo veo caer las migajas de lluvia acompañando mis lágrimas de sangre. Mis lágrimas no cesan, pues tú me enseñaste a amar y no me diste las reglas para poderte olvidar. ¿Quién sanará este dolor que me dejaste en mi interior cuando te fuiste? No puedo más con esta situacion Ya no sé qué puedo hacer. Este grillete me está llevando el alma. No lo puedo sostener.