Cuando las cartas nos han contado
que no debemos,
cuando el amor se opone
al pragmático buscar,
cuando tus ojos se burlan de los míos
sólo por una cuestión social…
lloro amargamente por
esa estrella que necesito,
por aquella dama que me lleva
por los cielos y me deja en lo alto
y de ahí te observo
en la eternidad.
Y es que estar contigo
en las alturas o vivir
en este mundo aterrado
por la verdad,
son dos opciones demasiado simples de separar.
Una me hace feliz,
la otra me lleva a lo más oscuro
de este existir,
el renegar… a mí.
Pero qué difícil es existir
sin una certeza, sin al menos el aliento
de la verdad…
sin tu ojos prendidos en los míos,
sin tus labios cerca de mi ser.
Y qué complejo es el debate
de mi mente y corazón,
y es que los ideales no son a veces
los militantes preferidos…
y es que a veces el corazón
no tiene la llave segura…
y es que a veces junto a ti,
nada es seguro…
a veces ni yo estoy seguro…
Muy bello.
Te invito a leerme en Rimemos
beatriz