Como simiente de Newton, Somos los hijos del caribe, Sintiendo el calor del sol, Volamos sobre las olas del amor. Andariegos de pensar, caminamos sin andar, concebimos los caminos, con la luz de los luceros. Es la luna nuestro puerto, más cercano que miramos, con el alma sobre el mar en su busqueda surcamos. Son tan nuestras como suyas sus innotas latitudes desde niños nos mudamos, a soñar sobre sus playas. Del Caribe soy mulato, Sus palmeras y corales, Sus corolas de marfil Me hicieron negro no pardo. En el bohío se escucha el guiro y su rico son, es mi abuelo que lo suena y mi hermana que lo baila. Ay mamá, me está buscando, Aprieta el paso que en el mar me bo`abañá. La tarde es mi enemiga, Me quiere quitar el mar, sus olas se quiere llevar, el mundo que puedo mirar. Soy libre como el mar El escucha mi llanto, consuelo me da, Sus olas y el viento me cantan Me dice que viaje a otros mundos, que gente más blanca, más negra, me esperan. Que me suba a sus olas, que nada me cobra, Que luego me trae de nuevo a mi vera. Y yo le pregunto: Y que hago tan lejos, De Tate y de ta, tan lejos de abuelo, Que aré allá si no escucho el tambó No puedo ve a mi hermana mové el candé Ni podré mirar mi bandera, ni soñar aquí en tus playas, donde aprendí a viajar sobre tus olas No podré olvidarte nunca mi querido y dulce mar.