Luna de plata y serena
que mis noches encendiste,
hazle llegar a mi amada
el consejo que me diste.
Recuerdo lo que dijiste
en una noche de estrellas:
"tu amor brilla desde arriba,
y es de todas la más bella".
Mencionaste que el ocaso
me la haría despertar,
y que el alba muy ingrata
al fin la iba a ocultar.
Tú me hablabas del amor
me mirabas con cariño,
yo te ponía atención
como lo demuestra un niño.
Ya ha pasado mucho tiempo
y a ti -la luna- te pido
me devuelvas a mi amada
para que regrese al nido.
¿No ves que ella es mi existir?
sabes que la debo amar,
antes de que llegue el alba
y me la pueda ocultar.