Hay algo como un estremecimiento aquí dentro
Que se ha empeñado y no quiere olvidarte
Porque aún no acepta que te hayas marchado
Y no comprende que es necesario soltarte.
Puedo sentir su tristeza cuando llora
Y es demasiado dolor para el corazón
Pero aún así se niega a arrancarte
Aunque a tu vacío no encuentre explicación.
Grita tu nombre con voz que estremece
Y aunque jamás respondas jamás se rinde
Y porque te espera siempre con ilusión
Sólo por tu recuerdo es que persiste.
No quiero pensar ni comprender de qué se trata
Y aunque no quisiera sé que siempre está allí
Y te busca con desesperación
Aunque sabe que ya no hay nada de ti.
Pero no quiere resignarse a que no estés
Y se aferra con firmeza a tus recuerdos
Aunque muy en lo profundo es consciente
Que aquel adiós envenenado es eterno.
Ese clamor está siempre conmigo
No quiero escucharlo pero sé que está
Y me mata con cada suspiro
Que desde que te fuiste en silencio da.