La mirada se pierde, a través de la ventana,
tu silueta, asemeja al faro que a lo lejos,
huye de mi, forme transcurre la mañana,
el reflejo en los cristales pasado sucio y viejo.
La ansiedad carcome mi memoria,
y tu cuerpo navega por la alcoba,
un fantasma que escribe con mi historia,
y con silencio, la imagen tuya que me roba.
En un descuido, lágrimas recorren mis mejillas,
limpio con el dorso de la mano,
las gotas corriendo en hurtadillas,
y el anhelo de tenerte... Ya es en vano.
¿ Por que la habitación se vuelve extensa ?
Como el mar que se mira en los cristales,
la neblina en el muelle es tan intensa,
como tu cuerpo y la ausencia en los vitrales.
Tal vez , la historia ya no existe,
no existe ya nada de tí, dentro de mí.
te extraño por que la memoria insiste,
¡Pero mi llanto me grita ... Que ya no estas aquí!