El último suspiro de mi boca,
Las últimas frases de te quiero,
Mis últimas caricias casi locas,
Mis últimos quejidos de deseo.
Todos serán para ti,
Aun que mi carne ya vieja
Y mi alma cansada de vivir
Se marchen, dejándome deshecha.
Marcharé una tarde de verano,
En un tren con partida y sin regreso,
Sólo pediré apretar tu mano
Y que tu boca me regale un beso.
Que me mires como en aquel pasado,
Cuando vivíamos noches de amor,
Nuestros cuerpos caían cansados,
Nuestras almas desbordaban pasión.
Cabalgábamos sin piedad las noches,
Nos atrapaba el alba y su cantar,
Han pasado tantos días desde entonces
Hoy quisiera volverte a encontrar.
Encontrarte y saber de tu alegría,
O mirarte y sufrir por tu dolor,
Y llamarte como quise un día,
“amor mío” o quizás “mi amor”