Para todos, sin importar credo, raza, nacionalidad... porque la tristeza siempre llega y las alegrías duran tan poco.
Llegas a mi vida… silenciosamente, sin darme cuenta. ¡Como la soledad!
robando mis sueños y mis alegrías. Con tus alas negras, me vas envolviendo, me ¡flagelas! me ¡hieres sin piedad!
No te busco, tú me encuentras, no me escondo, yo te enfrento, a veces pierdo, a veces gano, pero al final... siempre vences, ¡Cuando me quebranto!
Siempre regresas a mi vida, sin tocar la puerta, a cualquier hora, cualquier día, ¡No hay fecha! de tu llegada o partida, sòlo sé que siempre estás celosa, ¡De mi felicidad!
Yo quisiese saber igual como vencer a la "infelicidad", pero lo que sí sé es que el mejor remedio es pelear cada día por nosotros, no angunstiados ni cabisbajos, si no peleando por nuestra obligación de ser feliz, la miseria, es para los miserables, el desamor para los desheredados, y el olvido no sé para quienes ( se me ha olvidado). La infelicidad es un estado de ánimo, el amor es un credo, así que esa es la única forma de abatir los males del mundo (no los patogenos), practiquemos la religión de los hermanos, ama al de alado y deja que te amen, sólo así venceremos a la infelicidad, al desamor, y todas esas inmundicias del día a día.
Hola, una vez más pones sensibilidad a esta poesía.
Yo pienso que la infelicidad cuando llega hay que dejar que nos atraviese el alma, el dolor y el sufrimiento forman parte de nosotros, y como el amor, la alegría y la felicidad, cada sentimiento es importante para al final ser lo que somos.
Yo soy divorciado, y si busco el momento peor de mi vida, ha sido traspasar este dolor tan grande. Dos hijos, una vida llena de felicidad y de repente todo truncado, como un castillo de naipes que se desmorona, una caida hacía el abísmo de la impotencia.
Escribí un libro por este motivo que me sirvio para cerrar heridas, si quieres leer el enlace podrás ver un poquito de la novela:
http://www.lulu.com/content/1994056
Un saludo, y sigue escribiendo tan bellas poesias... te leere.