Siempre te he sido fiel,
Y te he sido infiel tantas veces
Aunque con otra piel,
Tú en mi lecho amaneces.
Cuando sediento mi cuerpo,
Se deja acariciar por mil manos,
Entre gemidos te siento
Y entre mil nombres te llamo.
Satisfecho mi deseo,
Con la piel temblorosa y ardiente
Ya en su rostro no te veo,
Y lloro por no tenerte.