Llueve… ¡Qué triste está el día! Miro por la ventana de mi alma Sutil figura en la lluvia Me mira…creo que me llama. Llueve y es más triste de noche Todo es silencio alrededor Traicionera paz y calma: No debes confiar corazón. Ese extraño ser en la lluvia No ha dejado de llamarme No quiero ir porque temo A lo que pueda encontrarme. Me habla mi corazón herido: “Ese que en la lluvia te llama Es aquel que tanto amaste Es aquel que aún no te ama. ¿Recuerdas que fue así que en tu alma Cierto día comenzó a llover Y que no se detuvo nunca Nunca más desde aquella vez?” Así que eras tú aquel ser tan solo Que bajo la lluvia aguarda Pero… ¿qué haces allí? ¿Por qué con fervor me llamas? ¡OH, lluvia eterna, sin final Lo que quiere hazme entender Tráeme en tus gotas grabado Lo que no logro comprender! “Aún no te ama, no es para ti Quiere de nuevo su libertad Dice que el momento llegó Que lo debes olvidar.” No quiero, no puedo hacerlo Mi alma quedaría en soledad Sólo él habita en ella ¿Qué quedará si él se va?... Miro tu figura en la lluvia Y te ves tan distante Tan triste, tan en soledad Que me atraviesa dolor punzante… Te miro por última vez Amor no correspondido Te doy tu ansiada libertad Acepto que todo está perdido. Y ahora que te vas de mí En mi alma sólo quedará Una lluvia eterna Que por ti se derramará.