Engaños y falsedades
adornan tu dulce encanto
y aunque te quiero tanto
necesito tus verdades.
Ya no quiero necedades
ni tolero más mentiras;
están ardiendo en las piras
nuestras clandestinidades.
Está ardiendo en llamarada
la que fue felicidad,
entre hogueras es carnada
nuestra magra libertad.
Palabras sin más coartada
que el silencio criminal,
palabras tan rebuscadas
que jamás serán verdad.
Palabras envenenadas
que agonizan entre mieles,
pues hasta los dulces son hieles
cuando reina la mentira…
cuando impera el blablabla.
Muy bueno
Un placer leerte
Mis aplausos