Te amo desde siempre
Te amo desde siempre
desde el ayer sin nombre ni lugar.
En una tarde de mieles rubias
nos encontramos en la esquina
y nuestro corazón se atropelló.
Libros que caen, papel mezclado
se complotaron para unir nuestro rozar
Y entre tus manos cálidas, las mías,
se inundaron de ansiedad.
Cómo temblaban mis piernas delatoras
y mi murmullo deletreado, improvisado
dejó que vieras que esa tarde era un zorzal
que cantaría por mil años en el sendero
de nuestra vida, hasta el final.
Besos infinitos y abrazos siderales