Te has ido a derrochar amores
Afuera, la risa de las almas delatoras
escriben sus anécdotas.
Miran las poderosas ramas del pasado
concluyendo expectativas.
Te has ido a derrochar amores
con tu fuego clandestino,
emigraste a los sueños de los pobres
y te fuiste a servir
a los extraños placeres de tu vientre,
esperando crecer con sus gemidos.
Siniestra hora de partida…
ha quebrado tu esencia
la sombra de la vida,
la quemaste con cieno,
con arañas vestidas de princesas
y no te diste cuenta que la aurora
se derrite entre la oscuridad de tu perfidia.
Gritaste que tu anhelo se dormía
existiendo,
entre cuatro paredes de cansada presencia
y saliste a buscar las veredas plateadas,
las orillas ansiosas de lujuria encendida.
No dejaste ni un soplo de vida compartida,
sólo siembra de piedras,
sólo eso es tu vida.
Besos infinitos y abrazos siderales.