Odi et amo... pueden leer XX primero o XY... en el orden que deseen. Total, siempre será lo mismo.
Estas llorando sobre mi rostro indiferente, ya olvide lo que siento por ti. Me duele asfixiarme sin poder decirte lo que siento.. Me duele el alma cuando te resignas a mi indiferencia y solo se te ocurre mirarme tan tiernamente. Me volviste loca de amor. Por eso te odio. No puedo mirarte, no puedo entregarme como creía hacerlo. Ahogándome en la soledad que rebalsa al mirarnos. Por eso te odio. Cuando nos amábamos sin que el otro se diera cuenta, porque sabíamos que el amor es destructivo y amarte es mi muerte. ¡Te odio por hacer que te ame tanto! ¡Por llorar cobardemente! ¿No podías dejar de herirme? ¿No podías solo amarme? ¡Me rechazarías como a todos!... ¿Y si lograbas matarme? Jamás he amado como a ti te amo. Y no puedo hacerlo ahora. Si tan solo vieses el mundo como yo lo veo. Si pudieses comprender que tanto sufre mi corazón serias mío. Por eso tengo el cuello morado por tus dedos, por eso me duelen tus brazos y me queman las marcas de tus manos en mi piel. Toda mi virginidad acechada por tus dedos. Tan fríos. Si pareciera que nunca me necesitaste para complacerte. ¡No me dejaste sentir! Eso me conforta cuando me da asco al ver lo que haces de mi cuerpo vulnerable, entregado a un sueño sin final Me duele morir con tus dedos en mi cuello, me duelo entre las sabanas cuando me contemplas dormida. Aunque sé que me amas. Si no me matas viviré siempre haciéndote daño, antes que me lo hagas tú a mí. Me mata tu perfecta y fingida inocencia a la hora de hacerme daño. Y tu cobardía al no poder robarme un beso de nuevo. Seria toda TUYA, irremediablemente. Enloquecí gracias a ti. Quizá jamás vuelva a mis cabales sino es contigo. Por siempre seré yo sola. Jamás hubo algo. Y un para siempre separa nuestra noche en la cama. ¡Nunca te dejare para siempre! Solos tú y yo, volviendo a este lugar. Acabar con todo y fugarnos para bien. Con todos los errores, mentiras y desamores. En lo profundo de nuestro corazón nunca olvidaremos lo vivido. Cuando nos peleábamos para no terminar besándonos. Y a pesar de haber sentido siempre lo mismo nunca me odiaste. ¿Cómo estuvimos separados por eso? Hasta llegue a creer que nunca sentimos lo mismo. Ese nunca es nuestro nombre secreto. Me duelen tus manos en mis caderas. Me duele desearte así. Jamás llorare por alguien más que no seas tú, dulce idiota. ¡Te amo tanto! Y así me sabré real, querida. Matada. Y derretiré mi corazón hecho solo para ti, mi asesino. Mi amado asesino, el único capaz de salvarme. AYÚDAME. Te lo pido. Si voy a morir que sea en tus brazos. Te lo pido en tu cama, te lo pido en mis sueños, te lo pido aquí mientras estoy viva. Y solo me lo ofreces en la muerte. Tan lejos durmiendo siempre cerca. Cuartos separados, llenos de dolor que nos convencía de dormir sabiendo que con solo cruzar nuestras puertas jamás sufriríamos de nuevo. Duele tanto... ¡Estoy tan sola! Y me sufres como puedes. Me sufres como quieres. Te sufro porque debo.
Me duelen tus manos jalándome el pelo en éxtasis. Me duelen las marcas de tus dedos en mis senos. Me duelen tus besos cargados de amor desesperado. Me duele la piel de tanto prestártela. Me duelen tus ojos en los míos. Me duele que me digas con solo mirarme todo lo que alguna vez nos diremos. Me dueles todo mientras eres un niño indefenso y maltratado en mis brazos. Pronto a ser ejecutado, prisionero mío. Cuando te miro te amo y me esfuerzo más en herirte. He regresado solo por ti. Para poder vivir la vida que jamás tuvimos. Solos. Tú y yo. Siendo una contigo. ¿Por qué destruiste el mundo tan simple que conformábamos todos juntos? ¿Es que acaso tampoco eso te era suficiente? Y regresaste solo conmigo. A morir nuevamente tú y yo. Solos. Al fin. Esperando que los otros se olviden de volver. Y te volveré a odiar siempre que te vea de nuevo. Porque solo yo sé cuanto te amo. Solo yo. Aprenderé a amarte. Y tú a mí. Es así que me acepto como la extensión de tu cuerpo, la que siempre fui. La extensión de tu amor. Para al fin, solo amarte. No más palabras No más vidas. Solo mi voz llena de asco/pánico al volver a verte llorar sobre mí, otra vez, mi vida. Mi única vida. Solo a ti.