Este anochecer me invita a conectarme con mis sentimientos...
Caminando por el boulevard la tenue brisa acaricia mi cara, mueve los árboles que están a mi lado, y me hacen sentir vivo. A medida que cae el Sol un precario frío comienza a presentarse. Veo el cielo la oscuridad reclama su lugar Es una tristeza que me embarga, no es sólo la penumbra, veo un abismo que se abre en las alturas: este crepúsculo invita a morir... ¿Cuál es la razón para ello? No veo argumento válido. ¡Melancolía vete... sólo por esta vez, déjame en paz! Caigo de rodillas este ocaso me roba vida, Dentro de mí algo pasa... No es tan terrible este sentimiento... Miro hacia las alturas, el anochecer reina victorioso. No es sólo pena, enseña algo más esta profunda fosa celestial. Pequeñas estrellas brillan, tienen luz propia. A pesar de ser sólo puntos ínfimos en el universo, la intensidad de ellas es hermosa ¿Acaso no saben que morirán? ¿Por qué brillan hasta agotarse? Es inútil sus esfuerzos, no serán nada al final... ¿Pero qué es esta alegoría? ¿acaso yo estoy equivocado? Ese brillo en el firmamento... ¡Es visible gracias a la oscuridad! Ya amanece, Y revive mi existencia Las estrellas se han fundido Con la luz del Sol, todo vuelve a ser Uno. Y yo, Yo, he renacido...