Ahora
no quiero pensar,
dejar la mente en blanco
o mejor transparentarla;
hacerla como cristal prismático
y permitir que la luz
del pensamiento
se fragmente
en infinitas unidades
de información
inútil y vana…
Ahora
deseo desvanecerme
en la nada elemental,
y con la simplicidad
de las diatomeas
ser parte del coacervado
primigenio y primordial,
volver a la esencia
del aminoácido,
regresar a la danza atómica
del baile molecular
y ser de nuevo electrón
protón y neutrón
para siempre,
infinitesimalmente pequeño
minúsculo
e infinitamente grande
enorme
Yo…