La vida me ha vuelto loca.
La tragedia, la desdicha,
me han vuelto triste.
La miseria, la pobreza,
al fin me han consumido.
El mundo se ha hecho enorme,
sus caminos son tan sinuosos
y no conducen a ningún lado,
por eso he quedado lejos
de los muertos y los vivos.
El tiempo me ha hecho vieja,
me ha hecho madre y abuela,
me ha hecho viuda y llorona.
El odio me ha hecho mala,
La envidia me ha vuelto fría.
El amor me ha vuelto egoísta.
Mi hermosa hija se vuelve tibia,
de inocente pasó a ser triste,
a llorar apretando los dientes.
Mi histeria la ha vuelto loca.